El precio de Bitcoin ha caído desde sus recientes máximos, rompiendo por debajo de niveles clave a corto plazo y generando nuevos temores sobre una corrección más profunda. Sin embargo, bajo la superficie, los datos en cadena cuentan una historia muy diferente.
A pesar de la corrección, los holders de Bitcoin a largo plazo no están vendiendo de manera agresiva. Los principales indicadores en cadena muestran que las monedas antiguas permanecen en gran medida inactivas, lo que sugiere que el reciente movimiento a la baja está siendo impulsado por traders a corto plazo y reajustes de apalancamiento, en lugar de una distribución estructural.
Esta divergencia entre la debilidad del precio de BTC y el comportamiento de los holders es crucial. Apunta a un mercado que se está enfriando y reequilibrando, no a uno que está alcanzando un techo.
Lo que dicen los datos en cadena
El múltiplo Value Days Destroyed (VDD) rastrea cuándo se gastan BTC antiguos y mantenidos durante mucho tiempo. Históricamente, los máximos de mercado importantes van acompañados de picos rojos pronunciados, lo que indica que los holders a largo plazo distribuyen en momentos de fortaleza. Actualmente, esa señal está ausente.
Las lecturas recientes de Glassnode se mantienen en el rango bajo a medio del VDD, lo que indica que:
- Los holders a largo plazo no están vendiendo de forma agresiva
- La mayoría de los BTC que se mueven pertenecen a participantes a corto plazo
- La presión de venta es táctica, no estructural
Este comportamiento suele alinearse con consolidación o continuación de tendencia, no con techos finales.
Los holders a largo plazo de Bitcoin siguen siendo optimistas
El gráfico de precios muestra que Bitcoin rechaza zonas de mayor oferta alrededor de la región de $105k–$110k, seguido de una ruptura por debajo del soporte de rango medio cerca de $102k–$98k. Esto desencadenó un movimiento brusco a la baja, pero lo importante es que el precio no ha entrado en caída libre. En cambio, BTC está reaccionando en las zonas de demanda establecidas. La volatilidad es alta, pero se está formando una estructura, por lo que los movimientos podrían parecer barridos de liquidez, pero no barridos de pánico.
Fuente: Los gráficos combinados apuntan a tres resultados principales. En primer lugar, no hay una distribución masiva por parte de los holders a largo plazo. En segundo lugar, la distribución está ocurriendo en niveles más altos, seguida de un reajuste controlado y, en tercer lugar, los traders a corto plazo están impulsando la volatilidad, no las salidas de smart money. Esto es típico de correcciones de mitad de ciclo, donde el apalancamiento y las posiciones largas tardías son eliminadas, mientras que la convicción a largo plazo permanece intacta.
¿Qué sigue para el rally del precio de BTC?
El precio de Bitcoin enfrenta una notable presión alcista pero continúa operando dentro de una zona de demanda. Si el precio recupera el rango entre $98,000 y $102,000, podría señalar absorción y abrir la puerta a una continuación. Una invalidación podría arrastrar el precio cerca de $82,000, lo que debilitaría la tesis alcista general. Además, mantenerse dentro de la zona de demanda actual entre $88,000 y $92,000 podría mantener la estructura constructiva.
A pesar de la fuerte corrección, los datos en cadena no apoyan una narrativa de techo de ciclo. Los holders a largo plazo permanecen tranquilos, mientras que la acción del precio refleja un mercado que está reajustando excesos, no deshaciendo convicción. Por ahora, el precio de BTC parece estar asimilando ganancias, no terminando la tendencia. La dirección se decidirá no por el miedo, sino por cómo reaccione el precio en los niveles clave en los próximos días.

