Ethereum [ETH] está cambiando, pero no todos parecen estar de acuerdo con la dirección que tomará a continuación.
Mientras grandes sumas de dinero fluyen hacia el staking, el cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, habla sobre privacidad, herramientas locales y una Internet que no pertenezca a plataformas ni algoritmos.
Entonces, ¿cómo se debe manejar cuando los grandes ideales de la red empiezan a chocar con el uso real que se le da?
La resistencia contra la Internet moderna
En una publicación reciente en X, Buterin instó a los desarrolladores a avanzar hacia una “web soberana”, que proteja a los usuarios de la extracción de datos corporativos, la manipulación psicológica y las plataformas cerradas.
Apuntó contra lo que él llama “corposlop”. De hecho, describió la Internet actual como un espacio dominado por marcas elegantes, algoritmos adictivos y una recolección masiva de datos que destruye la autonomía del usuario.
“Hoy, la ‘soberanía’ también significa… proteger tu propia mente de la guerra mental corporativa que intenta extraer tu atención y tu dinero.”
Agregó además que la soberanía también significa hacer cosas porque “crees en ellas, y declarar independencia del concepto homogeneizador y absorbente de ‘el meta’.”
Esto implica crear herramientas locales y con prioridad en la privacidad que funcionen para los usuarios.
Mientras tanto, una wallet vinculada a Buterin depositó 330 ETH, por un valor aproximado de 1,02 millones de dólares, en Paxos. Este movimiento es coherente con el fundador tecnológico, dada su historia de mover Ethereum [ETH] por razones operativas, filantrópicas o relacionadas con el ecosistema.
Mientras continúa el debate sobre los ideales de Ethereum…
… el dinero parece haber tomado ya su decisión.
Las instituciones están apostando al staking de ETH, incluso cuando los rendimientos están cerca de mínimos de varios años. Solo BitMine ha canalizado más de un millón de ETH al staking en apenas un mes, por lo que la cola de entrada está en niveles no vistos desde 2023.
Al mismo tiempo, productos regulados como los staking ETFs de Grayscale y 21Shares han empezado a pagar recompensas. La situación actual es peculiar, pero notable: mientras la red atraviesa una crisis de identidad, el gran capital mantiene plena confianza.
Pero, ¿realmente los primeros creyentes quieren que estén ahí?
Pensamientos finales
- Mientras Buterin advierte sobre el “corposlop”, las instituciones bloquean más de 1 millón de ETH en staking.
- El futuro de la red depende de equilibrar el gran capital y sus propios ideales de privacidad.
