El Salvador ha dado un nuevo paso audaz en su estrategia cripto: el país anunció el inicio de la implementación de los primeros «Bitcoin Banks», instituciones dedicadas exclusivamente a ofrecer servicios financieros basados en Bitcoin.
Esta iniciativa, adelantada por la Bitcoin Office en un breve mensaje en la red X, forma parte de su esfuerzo continuo por consolidarse como epicentro global de innovación en activos digitales.
¿Qué implica la propuesta de «Bitcoin Banks»?
Aunque aún no se han revelado detalles técnicos sobre su funcionamiento, todo indica que estos bancos podrían ofrecer servicios tradicionales -como depósitos, préstamos y pagos- completamente denominados en Bitcoin.
Operarían bajo un marco legal diferenciado y con regulaciones posiblemente más flexibles que las aplicadas a la banca convencional.
La propuesta se vincula al esquema del «Bank for Private Investment» (BPI), una idea previa del gobierno que contempla requisitos como un capital mínimo de 50 millones de dólares, al menos dos accionistas y autorización formal como gestores de activos digitales y proveedores de servicios en Bitcoin.
Un giro revolucionario en los sistemas financieros tradicionales
La creación de Bitcoin Banks podría representar una ruptura histórica en la forma de estructurar el sistema financiero.
Max Keiser, asesor de alto rango del presidente Nayib Bukele en materia de Bitcoin, afirmó que este movimiento es parte de una transformación global imparable, en la que Bitcoin estaría absorbiendo los 400 billones de dólares de valor almacenado mundialmente, desestabilizando el sistema bancario tradicional.
Oportunidades y desafíos de la iniciativa
La medida amplía el abanico de servicios ofrecidos en Bitcoin, fomentando la inclusión financiera y atrayendo capital y empresas cripto, como Tether, que ya operan en El Salvador. El país, además, cuenta con reservas significativas de BTC (más de 6.200 en enero de 2025), reforzando su posición como centro criptoamericano.
Sin embargo, el plan enfrenta retos importantes: aún no existe un marco regulatorio definido, la volatilidad de Bitcoin plantea riesgos financieros relevantes y organismos como el Fondo Monetario Internacional han mostrado dudas sobre esta expansión.
A ello se suma que la adopción masiva del uso cotidiano de BTC sigue siendo baja, lo que podría limitar la demanda inicial de estos servicios.
El proyecto de «Bitcoin Banks» marca un nuevo capítulo en la integración entre criptomonedas y finanzas estatales. Si logra concretarse, podría situar a El Salvador como pionero en servicios financieros cripto a nivel nacional.