La función de Autoconducción Total de Tesla, al igual que muchos otros servicios, ahora está migrando hacia un modelo de suscripción
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El cambio hacia las suscripciones en tecnología
Elon Musk sigue empujando los límites de la innovación. Imaginá que, en vez de hacer un pago único por la función de Full Self-Driving (FSD) de Tesla, tenés que pagar una cuota mensual para acceder a ella. Hacia ahí se dirige Tesla.
Este movimiento revierte la afirmación anterior de Musk de que FSD aumentaría su valor con el tiempo, y resalta una tendencia en crecimiento: cada vez más productos y servicios se ofrecen como suscripciones.
Si bien no todos los productos pueden adaptarse a este modelo, los ingresos recurrentes son demasiado atractivos para que muchas empresas los ignoren. Las empresas tecnológicas, en particular, han encontrado más fácil lograr que los clientes se comprometan a pagos continuos por nuevas ofertas en lugar de productos ya establecidos.
El nuevo mantra parece ser: No solo vendas tu innovación—convertila en una factura mensual.

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Resistencia del consumidor y persistencia corporativa
Los consumidores han resistido la incorporación constante de cuotas de suscripción. Aun así, las empresas se resisten a abandonar estos modelos rentables. La controversia sobre pagar extra para activar funciones como asientos calefaccionados en autos desató debates sobre los derechos del consumidor no hace mucho.
Servicios como OnStar y otras funciones conectadas de autos siguen prosperando. La lógica es simple: si creás algo nuevo, podés fijar las condiciones y cosechar los beneficios. Pero si simplemente agregás una tarifa a una función existente, corrés el riesgo de una reacción negativa.
La visión de Tesla: IA, robótica y suscripciones
El avance de Tesla hacia las suscripciones se alinea con sus ambiciones de liderar en IA y robótica, imaginando un futuro donde flotas de vehículos autónomos operen bajo demanda. La idea es que, si podés pedir un robotaxi cada vez que necesitás un viaje, la propiedad del auto deja de ser necesaria. Otras empresas que compiten por construir robots humanoides también adoptan el modelo de robots-como-servicio, promoviendo el alquiler como una forma de ahorrar costos y centralizar la recolección de datos.
A partir del 14 de febrero, FSD solo estará disponible a través de una suscripción mensual, según el CEO Elon Musk. (AP Photo/Noah Berger) · ASSOCIATED PRESS
La trampa de la suscripción
El software está cada vez más integrado en la vida diaria y las operaciones comerciales. Por ejemplo, intentar dejar de pagar por almacenamiento en la nube puede dificultar la recuperación de tus datos.
Muchas empresas hacen que sea sencillo suscribirse, pero mucho más complicado cancelar. Una búsqueda rápida de “cómo cancelar” arroja una lista de servicios de streaming, herramientas de productividad y apps de delivery—prueba de que los usuarios suelen tener problemas para navegar el proceso de cancelación.
En 2023, la Comisión Federal de Comercio logró un acuerdo récord de 2.500 millones de dólares con Amazon tras acusaciones de que la empresa inscribió a millones de personas en suscripciones Prime sin consentimiento y dificultó intencionalmente la cancelación.
La naturaleza cambiante de la propiedad de autos
El papel creciente del software en los vehículos es un tema polémico, especialmente en Estados Unidos. Desafía la idea tradicional de la propiedad del auto.
Para muchos estadounidenses, conducir representa libertad y autoexpresión—un tema celebrado en la literatura, el cine y las redes sociales. El auto suele verse como un santuario personal, un lugar para la independencia y la creatividad.
Sin embargo, la prevalencia del software en los autos complica esta relación. Los propietarios muchas veces no pueden reparar o siquiera entender la tecnología incorporada en sus vehículos. Las funciones por suscripción controladas remotamente por las empresas subrayan esta pérdida de control. Si bien esto sucede con muchos servicios por suscripción, resulta especialmente fuera de lugar en el contexto de la cultura automovilística estadounidense.
El camino abierto llama, pero ahora el acceso puede depender tanto de la aprobación de Musk como de un pago recurrente.
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Descargo de responsabilidad: El contenido de este artículo refleja únicamente la opinión del autor y no representa en modo alguno a la plataforma. Este artículo no se pretende servir de referencia para tomar decisiones de inversión.
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