Bitcoin se estabilizó esta semana tras una breve corrección, y los analistas señalan que la estructura general de precios aún apunta a niveles más altos si las zonas clave de soporte continúan manteniéndose.
La mayor criptomoneda del mundo ha venido subiendo desde sus mínimos de finales de noviembre, y la acción de precio reciente sugiere que los compradores siguen activos durante las caídas.
Retroceso a corto plazo visto como corrección normal
Después de subir con fuerza desde su mínimo del 21 de noviembre, Bitcoin entró en una fase de consolidación a corto plazo, seguida de un retroceso moderado. El precio cayó brevemente en una importante banda de soporte antes de estabilizarse, lo que sugiere que los compradores intervinieron rápidamente.
“No fue una venta agresiva”, comentó un analista, agregando que el movimiento parecía más una corrección rutinaria dentro de una tendencia alcista en curso.
Zona de soporte se mantiene entre $90,850 y $92,900
El retroceso de Bitcoin encontró soporte entre $90,850 y $92,900, una zona que ha sido importante en la última semana.
Los precios tocaron brevemente el extremo inferior de este rango antes de rebotar, reforzando la visión de que los alcistas aún defienden la tendencia. Los analistas señalaron que mantenerse por encima de esta zona es fundamental para conservar la perspectiva alcista a corto plazo.
Hasta ahora, la acción de precio dentro de este rango ha seguido las expectativas, sin señales de ventas de pánico.
Resistencia en $94,780 podría señalar el próximo movimiento al alza
Al alza, los expertos observan los $94,780, el máximo reciente de la semana. Una ruptura clara por encima de este nivel podría confirmar el siguiente tramo alcista en la subida de Bitcoin.
Si eso ocurre, los analistas ven objetivos potenciales cercanos a $97,000, que marca un nivel de retroceso, y $98,400, una zona de extensión técnica.
Riesgo bajista permanece si el soporte se rompe
A pesar de la perspectiva positiva, los analistas advirtieron que un movimiento decisivo por debajo de $90,850 debilitaría el escenario alcista.
Una ruptura por debajo de ese nivel podría cambiar el enfoque hacia una consolidación más profunda o incluso una nueva prueba de los mínimos de diciembre. Tal movimiento sugeriría que la fase de recuperación actual se ha estancado.

