- El precio de PEPE cayó un 14% después de un rechazo en la media móvil de 20 semanas, lo que cortó el impulso alcista.
- La rotación hacia Bitcoin drenó liquidez de las altcoins y añadió presión bajista sobre la recuperación de PEPE.
- Las tendencias on-chain revelan una acumulación constante mientras PEPE se mantiene firme por encima de un nivel clave de demanda.
El precio del token PEPE experimentó una caída significativa durante la última semana tras no poder superar un nivel técnico importante que ya había limitado anteriores corridas alcistas. La moneda perdió casi un 14% de su valor al alcanzar la media móvil de 20 semanas, que ronda los $0.00000674, un punto que ha venido debilitando la fuerza alcista desde finales del año pasado.
En lugar de avanzar, el mercado retrocedió y los vendedores retomaron el control. Actualmente, el precio de PEPE al momento de la publicación ronda los $0.00000584 tras otra caída diaria de aproximadamente el 3%.
Es notable que la imagen semanal más amplia indica que el descenso ocurrió justo por debajo de una línea de resistencia bajista que ha estado limitando los intentos de recuperación desde mediados de 2025. Esta línea de tendencia sigue influyendo en el mercado y logrando limitar el impulso alcista, aunque sea de manera temporal durante los rebotes.
La rotación del mercado suma presión
La reciente debilidad se formó en un contexto de aumento de la dominancia de Bitcoin, que subió a 58,49% mientras los traders buscaban estabilidad en un periodo volátil. Aunque el volumen diario de PEPE se disparó un 137% hasta unos $534 millones, la mayor parte de esa actividad provino de salidas y no de una nueva acumulación.
Como resultado, el desequilibrio mantuvo el precio de PEPE anclado en niveles bajos durante toda la semana. De manera similar, los datos de desempeño subrayaron la fragilidad del movimiento. En los últimos dos meses, el precio de PEPE ha mostrado una reacción más fuerte a los vaivenes del mercado que Bitcoin, lo que lo hace más vulnerable a cambios en el apetito por riesgo.
El Índice de Temporada de Altcoins, ubicado en 32, refuerza esa dinámica, indicando que el entorno general aún favorece a Bitcoin por sobre los segmentos especulativos del mercado. Este desplazamiento de precios incrementó la influencia del rechazo en la media móvil de 20 semanas. Así, la falta de una demanda sólida para absorber la presión vendedora hizo que el token volviera a la parte baja de su estructura, perdiendo gran parte de su anterior recuperación.
Niveles técnicos definen el panorama inmediato
Desde una perspectiva técnica, los gráficos apuntan a zonas claramente definidas si la tendencia actual persiste en el corto plazo. Analistas señalaron que el precio de PEPE podría volver a la zona de $0.00000410–$0.00000278, un área asociada a la demanda previa.
Un retroceso hacia esta región representaría una caída de más del 30% desde los niveles actuales y pondría a prueba si los holders de largo plazo están dispuestos a defenderla nuevamente. Mientras tanto, las señales de momentum siguen siendo cautelosas. El índice de fuerza relativa rondaba los 44, cerca de neutral pero con tendencia bajista.
Si bien esa lectura no refleja ventas de pánico, indica que los vendedores aún mantienen una ligera ventaja. Sin embargo, un movimiento decisivo por debajo de 40 probablemente confirmaría una expansión de la presión bajista. Por otro lado, cualquier intento de recuperación alcista requeriría recuperar una secuencia de niveles superiores.
La media móvil de 20 semanas sigue siendo la primera barrera, seguida por la media móvil de 50 semanas cerca del nivel de Fibonacci del 23,6% en aproximadamente $0.0000088. Esa zona también coincide con la línea de tendencia de resistencia descendente de larga data, lo que la convierte en un punto clave para evaluar una renovada fortaleza.
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Métricas on-chain ofrecen un contrapeso
A pesar del retroceso, los flujos subyacentes del token muestran un panorama más contenido. Desde comienzos de año, los exchanges registraron alrededor de $12 millones en entradas netas, una cifra pequeña en comparación con más de $59 millones en salidas previas. La menor actividad indica que varios holders han estado trasladando tokens a billeteras frías en lugar de aumentar la presión de venta.
Observadores del mercado describen esto como una acumulación silenciosa más que una capitulación. En la misma línea, el analista CyrilXBT señaló que el token parece estar estabilizándose más que colapsando, con su precio manteniéndose por encima de zonas de demanda en vez de deslizarse hacia pérdidas más profundas. Según esta visión, la fuerte limpieza ya ocurrió y el mercado ahora evalúa si se está formando una nueva base.
Por ahora, el precio de PEPE se encuentra en una encrucijada definida por el fallido avance sobre la media móvil de 20 semanas. La rotación general del mercado, el debilitamiento del momentum y la resistencia persistente siguen pesando en el gráfico, mientras que sutiles señales on-chain insinúan que algunos holders de largo plazo se mantienen pacientes bajo la superficie.



